La filantropía en la familia empresaria

«De todas las variedades de la virtud la generosidad es la más estimada.»

Aristóteles

filantropía¿El dinero puede comprar la felicidad? En una serie de estudios en diferentes lugares del mundo Michael Norton, profesor de la Harvard Business School, demuestra que nuestro nivel de [inlinetweet]felicidad aumenta cuando vivimos el valor de la generosidad[/inlinetweet], es decir, gastamos nuestro dinero en otras personas a diferencia de gastarlo en nosotros mismos, estrategia que parece no tener impacto en nuestro nivel de felicidad. La generosidad está relacionada con el principio de otorgarle valor a otra persona y está vinculada con actividades de tipo altruista.

A nivel empresarial, la generosidad es uno de los valores más  preciados porque de él derivan la amistad, el compañerismo, la felicidad y el espíritu de colaboración. En un estudio realizado por la cátedra de empresa familiar, analizamos los valores de las 100 mayores empresas del mundo de propiedad familiar y las 100 empresas más grandes de propiedad no familiar, y encontramos que la generosidad es un valor casi exclusivo de las empresas familiares. Ello puede convertirse en ventaja competitiva y fuente de felicidad para este tipo de empresas, siempre y cuando, sea un valor compartido por toda la familia.

[inlinetweet]Para muchas familias empresarias el valor de la generosidad está canalizado a través de la filantropía[/inlinetweet]  y representa un deber, una razón de ser y una fuente de felicidad y éxito para la empresa y para la familia. En este tipo de empresas, la filantropía dota al patrimonio familiar de un propósito que ayuda a todos sus miembros a mejorar como personas. Y es que al parecer, las empresas familiares experimentan de manera natural la necesidad de devolver a la sociedad parte de lo que han recibido de ella.  Antoni Vila presidente de la fundación Vila Casas, en un artículo de In Family Business explica claramente este deseo “mientras pueda, quiero devolver a la sociedad parte de lo que ella me ha dado. La filantropía es un acto de generosidad de la persona y de la empresa.”

En concreto, la filantropía en las empresas familiares hace referencia a las actividades que la familia empresaria desarrolla voluntariamente y conjuntamente con sus propios recursos con el objetivo de devolver a la sociedad parte de lo que ha recibido de ella. En este sentido, es una actividad diferente de las acciones de responsabilidad social corporativa, iniciativa desarrollada por la propia empresa, sea familiar o no, con el objetivo de que sus actividades empresariales tengan repercusiones positivas en el entorno en el que se desarrollan sus actividades de negocio.

Con el paso del tiempo, las familias empresarias comienzan a estructurar sus labores filantrópicas dentro de un marco legal: una fundación, que les permite consolidar y dirigir sus recursos y esfuerzos de una manera ordenada hacía unos objetivos comunes. La creación de una fundación puede aportar continuidad a las actividades filantrópicas  de la familia permitiendo la participación de las diferentes generaciones.

Pero, ¿qué lleva a las familias empresarias a crear una fundación? ¿Qué aporta a la familia empresaria la creación de una fundación? ¿Con qué objetivos nacen las fundaciones familiares? ¿Qué factores clave hacen que un proyecto filantrópico sea exitoso? ¿La necesidad de crear una fundación nace a partir de los deseos de una generación en concreto? ¿Cuáles son los ámbitos de acción de las fundaciones familiares? ¿Cuáles son las diferentes etapas de evolución de una fundación familiar?   Es a partir de estas preguntas que nace el proyecto de investigación sobre la filantropía en la familia empresaria actualmente pilotado por la Cátedra de Empresa Familiar del IESE.

Utilizando una muestra de las mayores fundaciones familiares en el mundo, el estudio pretende examinar las características principales de las fundaciones familiares, sus ámbitos de acción, sus etapas de evolución, así como los factores que pueden contribuir al éxito de la fundación familiar y al desarrollo de todo su potencial de beneficios para la familia.

Entre los resultados preliminares del proyecto de investigación, hemos encontrado que la mayoría de las fundaciones familiares nacen a partir de la pasión de uno o más miembros de la familia. Por ejemplo, Liliane  Bettencourt, presidenta honoraria de la Fondation Bettencourt Schueller, explica como su pasión por el desarrollo emprendedor les llevó a crear esta Fundación: “Nuestra pasión es emprender, acompañar a los emprendedores en la realización de sus proyectos.”

Otro dato interesante es que muchos de los ámbitos de acción de las fundaciones familiares se centran en enriquecer y desarrollar el lugar de origen de la familia propietaria. Por ejemplo, John Elkhan, director de la Fundazione Pinacoteca Giovanni e Marella Agnelli, explica claramente este punto: “Mi abuelo decidió crear la fundación a partir de un fuerte deseo de aportar algo a su ciudad. Su deseo era desarrollar algo que perdurara en el tiempo, y que aumentara el prestigio internacional de Turín.”

En próximos temas del mes os iremos informando de los resultados de este proyecto de investigación, que nos permitirán tener un conocimiento más profundo acerca de las labores filantrópicas que desarrollan día a día las familias empresarias alrededor del mundo.

 Por Lucía Ceja, investigadora de la Cátedra de Empresa Familiar del IESE

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