La longevidad consensuada

El Comercio, el conocido grupo de medios de comunicación de Perú, celebra su 175º aniversario con la familia fundadora llevando las riendas del negocio. Así ha sido durante seis generaciones consecutivas.

“[inlinetweet]Conforme hemos crecido como empresa, los miembros son mayores en número[/inlinetweet]. Con el tiempo, en los puestos de mayor responsabilidad, están los profesionales más capaces, a los que hemos seleccionado de forma rigurosa”, explica José Antonio García Miró Quesada, presidente del directorio.

El accionariado del grupo está repartido entre 152 accionistas de los que ninguno supera el 5% de las acciones. Este reparto ha obligado al grupo empresarial a buscar los mecanismos de delegación que mejor se adecuen a su estructura accionarial.

“Los accionistas delegan en el directorio el manejo de la empresa y, al no haber una mayoría, la toma de decisiones se hace en consenso”, afirma el presidente del directorio. Éste también confiesa que el hecho de que él ocupe el cargo no formó parte de un plan, sino más bien de “una serie de factores y circunstancias que se dieron”.

COMENTARIO

Mantener competitiva la empresa tras [inlinetweet]175 años de historia es toda una proeza que requiere de una familia propietaria preparada, cohesionada y comprometida[/inlinetweet]. El ejemplo del grupo El Comercio es una buena muestra de ello, porque demuestra la importancia que tienen la implantación de estructuras y procesos profesionales para la gestión.

Solamente con criterios profesionales, la empresa familiar puede superar uno de los mayores retos que es la dificultad de encontrar el talento necesario para ejercer la titularidad de la empresa tras seis generaciones consecutivas. En su caso, además se dio la circunstancia de poder encontrarlo dentro de la familia empresaria, aunque el presidente matiza que no hubo un plan concreto para ello, sino el fruto de una serie de factores y circunstancias que se dieron.

Otro factor a destacar es la práctica del consenso en la toma de decisiones del grupo Comercio. Este es un claro ejemplo sobre los repartos accionariales que pueden fomentar el compromiso de los accionistas en familias empresarias de gran tamaño. A medida que las familias crecen, los mecanismos para fomentar la cohesión y el compromiso familiar cobran una mayor relevancia para mantener la competitividad de la empresa.

Uno de los grandes beneficios del consenso en la toma de decisiones es la [inlinetweet]participación activa de todos los accionistas y el fomento del diálogo[/inlinetweet] entre los miembros de la familia. Durante el proceso del consenso, la familia fortalece su misión como grupo y construye puentes para acomodar las expectativas y las necesidades de todos sus miembros. Esto crea un clima de compromiso y de cohesión familiar que resulta clave para la continuidad de toda familia empresaria.

Asimismo, la práctica del consenso puede traducirse en una fuerte propiedad emocional (el sentimiento de pertenencia e identificación positiva con la empresa), a través de fomentar las experiencias compartidas con otros miembros de la empresa familiar y la participación activa de los miembros de la familia en la toma de decisiones sobre la empresa.

Solo si se siembra entusiasmo y compromiso se podrá recoger responsabilidad, pasión, iniciativa y creatividad, que a su vez se convertirán en una mejora de la competitividad de la empresa familiar a través del tiempo.

 

FUENTES

ENTREVISTA José Antonio García Miró Quesada, Presidente del directorio de El Comercio

El Comercio

ENLACES

Accionistas: el papel de los accionistas en la empresa familiar

La liquidez accionarial en la empresa familiar

¿Por qué participar en la empresa familiar?

El vínculo emocional marca la diferencia: Propiedad psicológica en la empresa familiar

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