Filantropía: apostar por las soluciones prometedoras

“Mientras pueda, quiero devolver a la sociedad parte de lo que ella me ha dado. La filantropía es un acto de generosidad de la persona y de la empresa.” Antoni Vila Casas, presidente de la Fundación Vila Casas.

filantropia-mecenazgoTodos los fundadores manifiestan rasgos de personalidad que derivan de su “yo”. Cuando la persona tiene una personalidad madura, “es consciente de sus rasgos de personalidad y esto le permite relacionarse con los demás miembros de la familia de modo cálido, íntimo y con sentido amplío de sí mismo y de los otros. La madurez de la personalidad dota a la persona al mando de la empresa familiar de generosidad, magnanimidad y preocupación por el legado familiar. Por el contrario, cuando el líder no es consciente de sus rasgos de personalidad, y por lo tanto no logra gestionarlos, es muy probable que se produzcan sentimientos de frustración e insatisfacción (Próximamente los lectores del In Family Business podrán leer un artículo de la Dr. Lucia Ceja que profundiza en este tema). Muchas expectativas están depositadas en estos hombres y mujeres, y muy a menudo alrededor suyo levita un cierto mito de héroes en cuyas manos está depositado el futuro de la empresa y a menudo de la familia. Estos mitos tienen un fuerte impacto en toda la organización y sobre todo durante el proceso de sucesión.

En el mundo de la empresa familiar, donde la sucesión es sin duda el proceso de mayor importancia, se ha utilizado la categorización de los fundadores según la clasificación en generales, gobernadores, monarcas y diplomáticos[1]. Según esta clasificación, partiendo del proceso de sucesión de los CEOs de grandes corporaciones, Jeffrey Sonnenfled desarrolló una serie de características que posteriormente fueron adaptadas al mundo de la empresa familiar. Sin embargo, difícilmente encontraríamos un fundador de la empresa familiar cuyo perfil correspondiera al 100% de las características de solamente uno de los perfiles propuestos.

Es mucho más probable que uno de los perfiles sea predominante en su forma de pensar y actuar pero, dependiendo de las situaciones generadas, estas irán incorporando las características de otros perfiles.

Los rasgos de personalidad influyen en el carácter y hacen que en cada fundador predominen las características de uno los perfiles. Aun así no podemos encasillarles dentro de uno solo. El modelo de Sonnenfeld ayuda a entender la motivación y la forma de dirigir la empresa. Pero, observar los rasgos de personalidad desde el punto de vista del equilibrio ayuda una mayor comprensión de los complejos procesos emocionales que derivan en la motivación y actuación de los fundadores.

Estos modelos parecidos son muy válidos para la observación en el tiempo real. Pero, [inlinetweet]para realmente entender las características y logros de un fundador[/inlinetweet], ayuda tener una mayor perspectiva de tiempo.

Observando desde la perspectiva histórica se puede hacer una categorización segmentando en solamente dos grandes grupos:

a)      Los fundadores que dejan huella en la historia.

b)      Los fundadores que no dejan huella en la historia.

Todo fundador, igual que todo ser humano, tiene el deseo natural de que su nombre trascienda en el tiempo y deje un legado. Cuando reflexionéis sobre la importancia del legado en la vida empresarial os invito a pensar en estos dos nombres:

  • Steve Jobs
  • Bill Gates

Creo que todos estamos de acuerdo en que ambos son ejemplos de empresarios extraordinarios que crearon grandes empresas y que han sidolíderes en sus sectores durante las últimas décadas. Cada uno ha creado un modelo de negocio cuyos resultados fueron convertidos en grandes beneficios para sus accionistas. Han desarrollado productos que revolucionaron el uso de los ordenadores y las nuevas tecnologías. Las empresas que crearon están presentes en todos los mercados internacionales. Su capacidad innovadora ha influido en las estrategias de muchas empresas competidoras.

Pero permitidme haceros una pregunta: Dentro de 10 o 20 años, ¿cuál de ellos será más recordado y reconocido?

A mí no me cabe la duda de que será el nombre de Bill Gates.

Pero, no solamente porque es un gran empresario, sino por su labor filantrópica a la que dedica el 95% de su tiempo y de su patrimonio.

Tras crear y consolidar a Microsoft como empresa, ha decidido invertir su tiempo y fortuna en algo que consideraba mucho más trascendental. Además, lo hizo con muy buen criterio y excelente estrategia convirtiendo la Fundación Gates en la mayor institución filantrópica del planeta. Millones y millones de personas han sido beneficiados por su obra y muchos deben su salud y vida a la fundación que él ha creado.

Por otra parte, el mérito de Steve Jobs como empresario quedó patente convirtiendo a Apple en una de las empresas mejor valoradas del mundo. Sin embargo, salvo la admiración de los consumidores que siguen fieles a la marca y las prestaciones que sus productos ofrecen, el nombre de Steve Jobs no trasciende más allá de la asociación con un producto y con el valor que ha generado para los accionistas de la empresa que lideró.

El rumbo que tomaron las vidas de las empresas fundadas por Bill Gates y Steve Jobs se desvió de los que conocemos como empresa familiar. Ha sido una decisión consiente a la que se enfrentan todos los fundadores en la bifurcación de caminos entre empresa de dueño y empresa familiar. Pero las lecciones de estos dos fundadores y emprendedores seguramente influyeron en un gran número de empresarios que tomaron la decisión de dar un paso más y convertir la empresa de dueño en una empresa familiar.

La muerte de Steve Jobs ha sido una gran pérdida para el mundo de la empresa donde seguramente habría podido aportar nuevas sorpresas y éxitos. Pero, el nombre de Bill Gates genera otro tipo de admiración y ofrece un gran ejemplo para todos los empresarios que tras llegar a lo más alto con sus empresas buscan nuevos retos. Y no hay mejor reto que un reto compartido cuyos beneficios se extienden y llegan a los más necesitados de una sociedad.

El nombre de Bill Gates seguirá en nuestro consciente durante mucho tiempo y probablemente muchas generaciones más gracias a su legado y gracias a entender que “Cualquier empresa cuya misión no sea exclusivamente el enriquecimiento de sus propietarios es una plasmación de la acción social, porque entiende y asume su responsabilidad con la sociedad; una sociedad que, cada vez más, espera de la empresa un compromiso que va más allá de su obligación de cumplir con unos objetivos económicos.”

Para terminar os dejo unas palabras de la carta publicada por Bill y Melinda Gates, que ayudan a entender esta otra faceta de la filantropía: apostar por las soluciones prometedoras.

“Creemos que el rol esencial de la filantropía es apostar por las soluciones prometedoras que los gobiernos y empresas no pueden permitirse. Mientras vayamos aprendiendo que apuestas funcionan, hemos de acomodar nuestras estrategias y compartir resultados para que todos se puedan beneficiar

[inlinetweet]Estrategias, resultados y beneficios[/inlinetweet], tres palabras muy propias del vocabulario empresarial. Usadlas para hacer un mundo mejor y dejar huella en él.

 

Boris Matijas, colaborador de la Cátedra de Empresa Familiar y director de Archipiélago

 

[1] The Hero’s Farewell: What Happens When CEOs Retire, Jeffrey Sonnenfled, 1988, Oxford University Press

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