Cómo encajar tus metas vitales en la empresa familiar

Imagen: FreeDigitalPhotos.net – Vichaya Kiatying-Angsulee
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Desarrollar relaciones personales significativas y aprender a saborear el presente son dos ingredientes básicos para aumentar la felicidad. Otra fuente de bienestar es perseguir y alcanzar tus metas, siempre que estos objetivos encajen con tu proyecto de plenitud vital.

A menudo se dice: “Encuentra a una persona feliz y encontrarás un proyecto”. Cuando nos esforzamos por un proyecto que nos apasiona, ya sea desarrollar una empresa social, formar a las siguientes generaciones o diseñar un encuentro familiar, generalmente somos más felices, pues sentimos que nuestra vida tiene sentido. Según numerosas investigaciones, el proceso de perseguir una meta importante, participar en una actividad valorada y que nos suponga un reto es tan importante para nuestro bienestar como alcanzar el propio objetivo [1, 2]. Está ampliamente demostrado que perseguir  objetivos y sueños en la vida que estén alineados con nuestro proyecto de plenitud vital es un componente esencial de la felicidad.

Como miembro de una empresa familiar, es importante tener en cuenta dónde y cómo la empresa familiar encaja con nuestros objetivos en la vida, así como la naturaleza de dichos objetivos. Conocer qué objetivos nos resultan más auténticos, a la vez que aportan valor a la empresa familiar, implica mucho autoconocimiento e inteligencia emocional. A continuación intentaremos dar algunas pistas para reconocer los atributos de las metas que nos generarán mayor bienestar y nos ayudarán a aportar mayor valor a la empresa familiar.

«Es importante tener en cuenta dónde y cómo la empresa familiar encaja con nuestros objetivos en la vida.»

Metas intrínsecas versus extrínsecas

Los objetivos intrínsecamente satisfactorios y significativos para uno mismo se conocen como objetivos intrínsecos. Diversos estudios psicológicos han demostrado que las personas cuyos objetivos primarios en la vida son intrínsecamente gratificantes obtienen una mayor satisfacción y placer al realizar sus actividades [3]. Por ejemplo, uno tus objetivos intrínsecos puede ser trabajar en la empresa familiar, porque la empresa te permite mejorar la calidad de vida de la comunidad donde opera. Por el contrario, los objetivos extrínsecos reflejan lo que otras personas aprueban o esperan de ti. Por ejemplo, trabajar para la empresa familiar por metas, como ganar dinero, conseguir poder o fama, u obtener la aprobación de tus padres o hermanos. Habitualmente, perseguimos los objetivos extrínsecos como un medio para conseguir un fin: por ejemplo, trabajar duro en la empresa familiar para obtener la aprobación de terceras personas o para evitar un castigo , como puede ser sentir vergüenza o la pérdida de la aprobación familiar. Esto no significa que los objetivos extrínsecos sean siempre malos; en ocasiones, perseguimos objetivos extrínsecos (como la riqueza material) para obtener los recursos necesarios que nos permitan  alcanzar nuestros objetivos intrínsecos más importantes.

Metas auténticas versus inauténticas

Si piensas en tus metas ¿son realmente tus propias metas o son los objetivos de tus padres, amigos o parientes? Aquellos objetivos cuya raíz esté en motivaciones profundas y valores esenciales en tu vida se denominan objetivos auténticos. Las investigaciones han demostrado que las personas que persiguen objetivos auténticos gozan de mejor salud, son más felices y trabajan más duro para alcanzarlos [1].  En este sentido, cuanto mejor encajen los objetivos con tus fortalezas y valores personales, mayor bienestar experimentarás al perseguirlos y mayor será el valor que aportes a la empresa familiar.

«Las personas que persiguen objetivos auténticos gozan de mejor salud, son más felices y trabajan más duro para alcanzarlos».

Metas de aproximación versus metas de  evitación

Piensa en el objetivo más importante que persigas actualmente, sea grande o pequeño. ¿Este objetivo implica aproximarse a un resultado deseable (objetivo de aproximación, como por ejemplo, mejorar la rentabilidad de la empresa) como contraposición a evitar un resultado negativo (objetivo de prevención,  por ejemplo, evitar la bancarrota de la empresa)? Se ha demostrado que las personas que persiguen objetivos de prevención (o definen sus objetivos en términos de prevención) tienen mayor ansiedad; están más angustiadas; son más enfermizas y menos felices que las que persiguen objetivos de aproximación. Parece que centrarse en objetivos de prevención puede generar una predisposición a observar las cosas desde una perspectiva con tendencia negativa, provocando que se sea extremadamente sensible a las amenazas o fracasos, y esto se acaba convirtiendo en una pescadilla que se muerde la cola [4].

Metas armoniosas versus metas incompatibles

Es importante que tus metas se complementen entre sí. Esforzarse por conseguir objetivos opuestos al mismo tiempo (objetivos incompatibles, por ejemplo, formar parte del equipo directivo de mi empresa familiar y llegar a ser una diseñadora de moda famosa) puede generar ansiedad y desánimo, lo que conduciría potencialmente a renunciar a ambos objetivos. A menos que tu empresa familiar esté en el negocio de la moda, la mejor solución sería modificar uno o ambas metas  para que ambas metas sean armoniosas entre sí (por ejemplo, diseñar el vestuario para el personal de la empresa o dejar el equipo directivo para dedicarme a  mi carrera como diseñadora de moda).

Metas basadas en la actividad versus metas basadas en las circunstancias

Se ha descubierto que cuando las personas se esfuerzan por cambiar sus circunstancias como parte de sus metas (por ejemplo, comprar un coche nuevo, adquirir una casa más grande, trasladarse a una oficina mejor), aumenta su nivel básico de bienestar [5]. Sin embargo, es probable que se adapten rápidamente a su nueva situación y que comiencen a desear placeres cada vez mayores (como comprar un coche más lujoso, adquirir una casa con mejores vistas, trasladarse a una oficina en un vecindario mejor, etc.) simplemente para recuperar esa sensación previa de bienestar. En cambio, el proceso de perseguir objetivos basados en la actividad (por ejemplo, desarrollar una constitución familiar, acudir a terapia familiar para mejorar las relaciones intrafamiliares, matricularse en un curso para aprender cómo ser accionista responsable, etc.) nos permite experimentar nuevos desafíos a la vez que desarrollamos nuevas habilidades, lo que nos conduce a un mayor bienestar y al éxito en general [6].

Metas flexibles versus metas rígidas

Habitualmente, alcanzamos los máximos niveles de felicidad y bienestar cuando perseguimos objetivos flexibles y adecuados; en otras palabras, cuando realizamos las tareas adecuadas en el momento adecuado. En la empresa familiar, la capacidad de ser flexible en relación a la consecución de los objetivos es una cualidad valiosa. Tener objetivos flexibles implica mantener nuestros cinco sentidos abiertos a nuevas posibilidades. Por tanto, si repentinamente se presenta un obstáculo, limitación u oportunidad, podrías tener que cambiar y adaptar tus aspiraciones más importantes. Por ejemplo, imaginemos que uno de los objetivos más valiosos para ti es asumir un cargo en el equipo directivo en la empresa familiar en los próximos 2 años, sin embargo, de pronto te ofrecen una excelente oportunidad para ganar experiencia fuera de la empresa familiar. Aunque tu objetivo más elevado seguirá siendo el mismo (formar parte del equipo directivo), puedes sopesar las ventajas de adquirir experiencia fuera de la empresa familiar para después, con toda la experiencia adquirida, asumir un cargo directivo en tu empresa familiar.

En el próximo artículo te propondremos un ejercicio para ayudarte a reflexionar e identificar tus metas vitales.

Por Lucía Ceja, investigadora de la Cátedra de Empresa Familiar del IESE

Referencias

[1] Brunstein, J.C. (1993). Personal goals and subjective well-being: A longitudinal study. Journal of Personality and Social Psychology, 65: 1061-1070.

[2] S. Lyubomirsky (2007), The How of Happiness: A Scientific Approach to Getting the Life You Want, Penguin Press, Nueva York.

[3] R. M. Ryan y Deci (2000), «Self-Determination Theory and the Facilitation of Intrinsic Motivation, Social Development, and Well-Being», American Psychologist, 55, pp. 68-78.

[4] A. Strachman y S. L. Gable (2006), «What You Want (and Do Not Want) Affects What You See (and Do Not See): Avoidance Social Goals and Social Events» Personality and Social Psychology Bulletin, 32(11), pp. 915-927.

[5] K. M. Sheldon y S. Lyubomirsky (2006b), «Achieving Sustainable Gains in Happiness: Change Your Actions, Not Your Circumstances», Journal of Happiness Studies, 7, pp. 55-86.

[6] Csikszentmihalyi, M. (1997). Finding Flow: The Psychology of Engagement with Everyday Life. Basic Books

Un comentario

  • Replanteamientos estratégicos sin perder la esencia | Josep Tapies-Empresa Familiar

    Replanteamientos estratégicos sin perder la esencia | Josep Tapies-Empresa Familiar dice:

    […] todo miembro de la familia empresaria busca el crecimiento en su carrera profesional y persigue hacer realidad sus metas, ya sea dentro o fuera de la empresa […]

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