Gruppo Barilla, la empresa que dejó de ser familiar durante ocho años

Imagen: Web de Barilla
Imagen: Web de Barilla

El origen del Gruppo Barilla se encuentra en una tienda de pan y pasta ubicada en el centro de Parma. Aunque dejó de vender pan durante algunos años, hoy en día fabrica tanto pasta como pan, y es líder mundial en el mercado de la pasta. Este artículo repasa la evolución de esta empresa que actualmente está dirigida por la cuarta generación, aunque durante ocho años dejó de ser de propiedad familiar. Podéis leer la historia completa en el libro 100 familias que cambiaron el mundo.

  • La primera fábrica

La primera tienda del Gruppo Barilla fue fundada por Pietro Barilla en 1877. En 1910, sus hijos abrieron la primera fábrica de pasta de la empresa. La planta se dotó con la tecnología más avanzada, como los hornos fabricados por los alemanes Werner & Pfleider, que permitían hornear pan de forma continua. Ese mismo año se registró la imagen corporativa de la compañía, obra del escultor Emilio Trombara. Desde entonces, la imagen de marca ha ido evolucionando pero siempre ha sido un pilar fundamental del Gruppo Barilla.

  • Apertura de tiendas exclusivas

En el período de entreguerras, la producción creció de forma significativa gracias a la compra de máquinas que permitían producir pasta de manera automatizada y continua. Sin embargo, la competencia era muy fuerte y resultaba difícil diferenciarse. Por eso los hermanos Barilla decidieron abrir las primeras tiendas dedicadas a la venta exclusiva de la pasta Barilla y diseñaron un nuevo embalaje que permitía ver el interior del producto. En paralelo, la firma comenzó a participar en ferias y a emplear técnicas de merchandising para publicitar sus productos.

  • Profesionalización del negocio

Riccardo Barilla, hijo del fundador, falleció en 1947, y sus hijos Gianni y Pietro le sucedieron al frente del negocio. Pietro viajó a Estados Unidos para conocer de primera mano las últimas técnicas de empaquetado, publicidad y distribución a gran escala. Allí se dio cuenta de la necesidad de profesionalizar el negocio y de focalizarse en su actividad principal, lo que llevó a Barilla a dejar de fabricar pan en 1952 para centrarse exclusivamente en el mercado de la pasta.

Durante la década de 1960 la empresa inauguró dos nuevas plantas que destacaron no solo por su extensión sino también por sus modernas instalaciones. Paralelamente, la empresa familiar comenzó a diversificar su producción con la incorporación del producto que trece años antes había abandonado: el pan.

  • Venta de acciones y retorno a la propiedad familiar

En 1971, y tras meses de negociaciones, los hermanos Barilla vendieron la mayoría de sus acciones y la empresa italiana fue absorbida por Grace, una multinacional estadounidense. Barilla estuvo en manos americanas ocho años, hasta que en 1979 Pietro Barilla Jr. decidió recuperar el negocio familiar y compró nuevamente las acciones que había vendido.

Durante los años en que Barilla fue una empresa estadounidense se procuró cimentar su potencial de crecimiento: se inauguraron nuevas plantas de producción, se adquirió el primer molino y se lanzó al mercado una nueva línea de productos horneados, que se comercializó bajo la marca Mulino Bianco.

  • La internacionalización del negocio

Tras la vuelta de Barilla a manos familiares, la empresa continuó fortaleciendo su presencia en el mercado local y absorbió varias firmas fabricantes de pasta, como Braibanti, Laboratori Riuniti y Pavesi. También adquirió empresas extranjeras para dar un impulso a su internacionalización.

Cuando Pietro Barilla falleció en 1993 y sus hijos tomaron las riendas del negocio, la empresa familiar inició una nueva etapa marcada por la diversificación y la expansión internacional. Barilla fundó una empresa de logística, iniciando una nueva línea de negocio, abrió nuevas plantas de producción en Estados Unidos y adquirió el grupo alemán Kamps AG, líder europeo productor de pan.

  • Los retos actuales

Actualmente, el Gruppo Barilla cuenta con 14 plantas de producción en Italia y 28 en el extranjero, que le permiten exportar a más de 100 países. En 2012, la empresa generó unos ingresos de 3.996 millones de euros. La compañía se estructura en dos áreas de negocio: por un lado, las soluciones alimenticias, que incluyen la pasta y las salsas preparadas y, por otro, la panadería, que engloba uno 180 productos, entre los que destacan los cereales, el pan de molde y el tostado, y las galletas. Además de la comercialización de productos, la marca apuesta por la promoción y la protección de la gastronomía italiana a través iniciativas como la Academia Barilla, que abrió sus puertas en 2004.

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