¿Qué distingue la filantropía de la RSC en las empresas familiares?

Imagen: Stuart Miles- FreedigitalPhotos.net
Imagen: Stuart Miles- FreedigitalPhotos.net

Las empresas familiares practican la filantropía de manera natural. En este caso, la filantropía hace referencia a las actividades que la familia empresaria lleva a cabo de forma voluntaria invirtiendo sus recursos económicos y de tiempo para devolver a la sociedad parte de lo que ha recibido de ella. Una práctica que no hay que confundir con la Responsabilidad Social Corporativa (RSC), que la propia empresa, sea familiar o no, decide desarrollar para que sus actividades empresariales tengan repercusiones positivas en la sociedad y la comunidad en la que operan, así como en su imagen corporativa.

Precisamente en la filantropía de las familias empresarias y en las características que la diferencian de la RSC se centra la nueva investigación de la Cátedra de Empresa Familiar del IESE. En este artículo exponemos las principales líneas de trabajo de este estudio cuyos resultados iremos presentando a lo largo de los próximos meses.

En el artículo recientemente publicado por la Harvard Business Review titulado «Why the 21st Century will Belong to Family Businesses?», Josh Baron resalta una serie de ventajas competitivas de las empresas familiares que les permitirán afrontar con éxito los desafíos del siglo XXI. Una de las áreas en la que las empresas familiares tienen mayor ventaja competitiva con respecto a las empresas no familiares es lo que el autor llama sustainable footprint”, que se refiere a la intensa conexión que tienen las empresas familiares con las comunidades en las que operan. Esta conexión se construye a través de las generaciones y forma parte de la identidad y del orgullo de pertenencia de los miembros de la familia.

Y es que la búsqueda de la sostenibilidad de sus resultados económicos y sociales es el leitmotiv de las empresas familiares [1]. El objetivo de traspasar, como legado, la empresa de generación en generación y la presencia de la generosidad como uno de sus valores clave [2] lleva a los propietarios de empresas familiares a tener un horizonte lejano, lo cual se traduce en proyectos a largo plazo que generan no solo riqueza para la familia propietaria, sino para la sociedad. Imbuidas en esta mentalidad, las empresas familiares practican la filantropía de manera natural, ya que entienden que no se trata únicamente de heredar sino de aceptar y responsabilizarse de un legado que afectará al bienestar de la familia y el éxito de la empresa, y también a la prosperidad de la comunidad en la que opera la empresa.

«Hablamos de filantropía cuando el patrimonio familiar se invierte en actividades con el fin de promover el bienestar de la sociedad, sin esperar beneficios económicos a cambio, y las decisiones se toman desde foros familiares como puede ser el consejo de familia».

Dada la naturalidad con la que las familias empresarias emprenden proyectos de filantropía, en la Cátedra de Empresa Familiar del IESE estamos realizando un estudio sobre la filantropía en  este tipo de empresas que analiza las características principales de las fundaciones familiares en España, sus ámbitos de acción, sus etapas de evolución, así como los factores que pueden contribuir al éxito de la fundación familiar y al desarrollo de todo su potencial de beneficios para la familia. Uno de los puntos que pretendemos estudiar es qué  entendemos por filantropía familiar y cómo se diferencia la filantropía familiar de otras prácticas sociales como son la Responsabilidad Social Corporativa.

La filantropía en las empresas familiares hace referencia a las actividades que la familia empresaria desarrolla voluntaria y conjuntamente con sus propios recursos económicos y de tiempo para devolver a la sociedad parte de lo que ha recibido de ella [3]. Por tanto, es una actividad distinta e independiente de las acciones de Responsabilidad Social Corporativa ─hoy en día una obligación de todas las empresas ─  que la propia empresa, sea familiar o no, decide desarrollar para que sus actividades empresariales tengan repercusiones positivas sobre la sociedad y el entorno en el que desarrollan sus actividades de negocio, así como en su imagen corporativa.

En la figura que presentamos a continuación (ver Figura 1) las actividades de Responsabilidad Social Corporativa se ubicarían en la posición 1, donde los orígenes del capital económico se encuentran en la empresa, y las decisiones en relación a la inversión de este patrimonio se toman desde el consejo de administración de la misma. En estos casos el capital se invierte en actividades que tienen repercusiones positivas en la sociedad y en la imagen corporativa de la compañía.

figura 1

En la posición número 2, encontramos actividades altruistas que realiza la empresa a través del consejo de administración. En  este caso el patrimonio proviene de la empresa y las decisiones sobre el ámbito de las actividades sociales se toman desde el consejo de administración.

En la posición número 3, el patrimonio viene de la familia y se invierte en actividades que repercuten en la imagen de la empresa. Esta posición la ocupan generalmente familias empresarias que comienzan a organizar sus labores filantrópicas. Podría considerarse como un paso intermedio entre la responsabilidad social corporativa y la filantropía familiar.

Cuando el patrimonio familiar se invierte en actividades con el fin de promover el bienestar de la sociedad, sin tener ninguna expectativa de obtener beneficios económicos a cambio, y las decisiones se toman desde foros familiares como puede ser el consejo de familia, estamos hablando de la filantropía familiar,  que encontramos en la posición número 4.

El estadio número 4 es aquel en el que la familia propietaria comparte un patrimonio empresarial y decide compartir también unas actividades y comprometer unos recursos para dar un sentido altruista a su patrimonio económico. Es aquí donde se logra generar un vehículo de integración y de orgullo de pertenencia para los miembros de la familia empresaria, y en especial para los miembros más jóvenes.

«La filantropía familiar refuerza la cohesión y el orgullo de pertenencia a la familia. Ofrece a las siguientes generaciones la oportunidad de poner en práctica los valores familiares y ayuda a los miembros de la familia a construir una razón de ser para la continuidad del proyecto familiar más allá del  patrimonio económico.»

La filantropía familiar ofrece a los miembros de las siguientes generaciones la valiosa oportunidad de participar en un proyecto común, poniendo en práctica los valores familiares y desarrollando el carácter emprendedor que les será de suma utilidad más adelante, cuando definan su rol en la empresa familiar. Del mismo modo, la filantropía ayudará a los miembros de la familia a construir una razón de ser para la continuidad  del proyecto familiar que va más allá del  patrimonio puramente económico, reforzando la cohesión y el orgullo de pertenencia al grupo familiar.  Un factor importante para que los proyectos filantrópicos tengan éxito es que toda la familia se sienta partícipe del proyecto,  por esta razón es clave elegir diversos proyectos filantrópicos que resulten interesantes para la diversidad de intereses y expectativas de los diferentes miembros de la familia.

Con el paso del tiempo, en algunos casos se suele dotar la labor filantrópica de una estructura legal: una fundación, que permite consolidar y encauzar los recursos y esfuerzos en un proyecto común mediante un compromiso a largo plazo para el desarrollo de una actividad filantrópica concreta.

En resumen, llevar a cabo labores filantrópicas resulta positivo tanto para la familia propietaria como para el proyecto empresarial que comparten. La mejor expresión de la filantropía en la empresa familiar se logra cuando los miembros de la familia ofrecen la mejor versión de sí mismos y trabajan juntos hacia un objetivo común. Cuando escuchan activamente las opiniones de todos, llegan a acuerdos, honran a las generaciones anteriores y sirven de modelo positivo para las generaciones más jóvenes. Los primos se conocen y trabajan juntos, los abuelos y los nietos comparten la historia de la empresa familiar y aprenden sobre los valores y la misión que dio origen al proyecto familiar y su relación con la actividad filantrópica. Cuando esto sucede, la comunidad percibe que la familia tiene calidad y riqueza humana y no solo acumulación de patrimonio económico-financiero, es generosa, y está unida en la consecución de , una visión, el cumplimiento deuna misión, todo ello viviendo de forma decidida un determinado conjunto de valores.

Es importante tener clara la diferencia entre los 4 estadios que emergen al combinar el origen de los fondos (de la empresa o de la familia) y las actividades sociales en las que se invierte dicho patrimonio (aquellas que se dedican a cumplir la misión de la empresa y  repercuten en su imagen  y aquellas que desarrolla la empresa familiar con el fin de promover el bienestar de la sociedad, sin tener ninguna expectativa de obtener beneficios económicos a cambio).

A lo largo de los próximos meses os iremos informando de los resultados de este proyecto de investigación que estamos realizando en la Cátedra de Empresa Familiar del IESE y  que nos permitirá tener un conocimiento más profundo acerca de las labores filantrópicas que desarrollan día a día las familias empresarias en España.

Por Lucia Ceja, investigadora de la Cátedra de Empresa Familiar del IESE

REFERENCIAS

[1] Cinco claves para perdurar con éxito: Empresa familiar. Tàpies, J., & Fernández-Moya, M. (2013). Revista de Antiguos Alumnos, No 129, Abril – Junio 2013, páginas 30 – 33.
[2] La importancia de los valores: Empresa Familiar.  Tàpies, J., Ceja, L., & Agulles, R. (2011). Revista de Antiguos Alumnos, No 122, Julio – Septiembre 2011, páginas 32 – 35.
[3] Feliu, N., & Botero I.C. (2015). Philanthropy in Family Enterprises: A Review of the Literature. Family Business Review, 1-21

 

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