10 errores a evitar en el desarrollo del protocolo familiar

¿Por qué no funcionan los protocolos familiares? Las razones pueden ser diversas y en este artículo intentaremos descubrirlas.

Como ya hemos explicado en artículos anteriores, el protocolo familiar es mucho más que un documento. En la Cátedra de Empresa Familiar del IESE lo entendemos como un proceso para la mejora de las personas que potencia la armonía familiar, y busca la estabilidad y la continuidad de la empresa familiar.

Desde esta perspectiva, podemos afirmar que si un protocolo familiar no funciona suele deberse a problemas y tensiones que surgen en el proceso de elaboración del mismo. En base a nuestra experiencia profesional y a la literatura que existe sobre el tema, estos son los 10 motivos principales que pueden hacer fracasar el protocolo familiar:

  1. Confundir el instrumento con el fin.
  2. No realizar un diagnóstico personal y familiar adecuado.
  3. Enfocar el protocolo en las siguientes generaciones pasando por alto las actuales.
  4. No lograr un inventario claro de riesgos y disfunciones.
  5. Contemplar sólo aspectos patrimoniales y no de personas.
  6. No identificar qué modelo de empresa familiar se tiene y cuál se quiere.
  7. Empezar el proceso con un grado de compromiso con la empresa familiar y de cohesión familiar insuficientes.
  8. Tratar el protocolo como documento de adhesión en vez de como un acuerdo de voluntades.
  9. Centrarse en los detalles en lugar de definir criterios.
  10. Pecar de un exceso de confianza: pensar que en la familia no hay ni habrá problemas, sentirse inmune.

Explicamos cada uno de los puntos del decálogo en esta infografía:

errores-protocolo
Haz clic sobre la imagen para ampliarla.

Ser conscientes de estos errores puede resultar muy útil a la hora de preparar el protocolo familiar, pues puede ayudar a detectarlos y a evitarlos. También es importante recordar que un buen protocolo familiar debería pivotar sobre tres pilares: personas, familia y empresa. Teniendo todo esto en cuenta, habrá más probabilidades de que el proceso sea un éxito y que, a través del protocolo familiar, se logre establecer un marco de convivencia común que permita alcanzar la unidad familiar y asegurar la continuidad del proyecto empresarial común.

Por Alfonso Chiner, Lecturer del Departamento de Dirección Estratégica y colaborador científico de la Cátedra de Empresa Familiar del IESE

3 comentarios en “10 errores a evitar en el desarrollo del protocolo familiar”

  • Amparo G. Cuenca

    Amparo G. Cuenca dice:

    Entiendo que en principio no se debe obviar a la generación que ostenta la dirección de la empresa, sin embargo, cuando es evidente que entre ellos existen problemas que parecen irresolubles, pero nos encontramos con que sus descendientes si tienen buenas relaciones, yo si trabajaría en concienciar a estos herederos en la importancia de regular sus relaciones con la empresa y reforzar los vínculos que tienen entre ellos para que no cometan los errores de sus antecesores.

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  • Alfonso Chiner

    Alfonso Chiner dice:

    Hola Amparo,

    gracias por tu comentario. Si la generación actual no se entiende, hay que afrontar el tema, porque sino se puede romper la armonía familiar y poner en peligro la empresa antes de que llegue a la siguiente generación. Y crear falsas expectativas a la siguiente generación puede no ser adecuado.

    Un saludo,

    Alfonso Chiner

    Responder

  • Amparo G. Cuenca

    Amparo G. Cuenca dice:

    Gracias por contestarme Alfonso, desde luego, como sabemos, cada empresa familiar es única, así que hay casos y casos, pero me he encontrado varias veces con la situación que he descrito, quizá he olvidado mencionar que en todos los casos la siguiente generación ya estaba incorporada, aunque aún no al mando y ven perfectamente en el día a día que sus antecesores no trabajan en la misma dirección,ni lo harán. Lo que yo trato de evitar es que continúen esa dinámica, aunque eso implique dejar al margen a la generación que dirige actualmente la empresa, desde mi punto de vista, en este tipo de casos concretos, es la única solución que veo, precisamente para no poner en peligro la empresa. De todas maneras quizá algún día coincidamos en alguna jornada y podamos debatir mejor el tema. Muchas gracias de nuevo y saludos,
    Amparo G. Cuenca

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