Giuseppe Lavazza: “Sólo desde la innovación se puede seguir creciendo”

Giuseppe Lavazza. Foto: página web de Lavazza

Lavazza es sinónimo de café de calidad. Esta marca italiana nació en 1895 en Turín, cuando Luigi Lavazza abrió en el número 10 de la céntrica calle Via San Tommaso una tienda de comestibles en la que pronto empezó a vender café. “Mi bisabuelo fue un hombre innovador que creó una nueva categoría de producto en su ciudad. Viajó a Brasil para conocer las variedades de café y hacer así blends, que no existían en aquella época”, explica Giuseppe Lavazza, actual vicepresidente del Grupo Lavazza y cuarta generación de la familia.

Las mezclas de las distintas variedades de café convirtieron el establecimiento en una referencia del sector. Después de la II Guerra Mundial, los hijos del fundador dejaron de vender café a granel y lo empezaron a empaquetar.

La innovación forma parte del ADN de esta empresa italiana desde sus orígenes, como explica Giuseppe Lavazza en una entrevista publicada en la edición impresa de Expansión. “Mi familia ha demostrado que sólo desde la innovación se puede seguir creciendo y es también la única fórmula que se puede aplicar para atraer a los más jóvenes.”

El vicepresidente del Grupo Lavazza también destaca la importancia de la excelencia. “El café tiene que ser algo asequible, pero vender un producto excelente no está reñido con eso. Hay que democratizar la excelencia, enseñarle a los consumidores de dónde viene el café, lo que cuesta producirlo, por qué elegimos los mejores granos… Cuando la gente entiende esto, no tiene ningún problema en pagar un poco más”, asegura.

Giuseppe Lavazza considera que “la competencia es buena para todo. Starbucks nos ha abierto mercados a los que no podríamos haber aspirado, como el estadounidense.”

COMENTARIO DE LA CÁTEDRA

“Mi familia ha demostrado que sólo desde la innovación se puede seguir creciendo y es también la única fórmula que se puede aplicar para atraer a los más jóvenes”. Esta cita textual resume lo que toda empresa familiar debería tener en mente si realmente quiere que su proyecto trascienda las generaciones. Por una parte, no hay sostenibilidad sin innovación; y, por otra parte, el mantener a los más jóvenes vinculados y con un alto orgullo de pertenencia son dos ámbitos que toda empresa familiar debe tener como ejes principales de actuación.

Si hay algo característico en la empresa familiar es su carácter conservador, entendido como el deseo de preservar el negocio para la siguiente generación. Pero no hay que confundir el afán conservador con el inmovilismo: de hecho, no es posible ser longevo sin innovar. Visto así, el afán de conservación se convierte para la empresa familiar en un potente motor que subyace a la innovación, como se explica en el libro 100 familias que cambiaron el mundo: las empresas familiares y la industrialización.

Fuente: Expansión, edición impresa, 6 de enero de 2018.

Un comentario

  • Lavazza: innovación y excelencia para crear los mejores cafés | Josep Tapies-Empresa Familiar

    Lavazza: innovación y excelencia para crear los mejores cafés | Josep Tapies-Empresa Familiar dice:

    […] “Mi familia ha demostrado que sólo desde la innovación se puede seguir creciendo y es también la única fórmula que se puede aplicar para atraer a los más jóvenes”, explica Giuseppe Lavazza, vicepresidente del Grupo Lavazza y miembro de la cuarta generación de la familia propietaria, en una entrevista en Expansión. […]

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