Las empresas familiares, las “campeonas ocultas” de numerosas economías

Por Josep Tàpies, titular de la Cátedra de Empresa Familiar del IESE

El gran grueso del tejido empresarial alemán está formado por ‘mittelstand’, empresas medianas, líderes en su sector, pero a menudo desconocidas para el gran público. Dos buenos ejemplos son Hauni y Koenig & Meyer, ambas empresas familiares. La primera pertenece al sector tabaquero, la segunda fabrica micrófonos y accesorios musicales, fue fundada en 1930 y hoy la dirige la tercera generación de la familia propietaria.

Esta realidad en España es muy distinta, donde el 91% de empresas son microempresas con menos de 10 trabajadores y solo un 0,35% son grandes empresas con más de 250 trabajadores, como ya apuntaba el working paper “Demografía de la empresa española” que publicamos en la Cátedra de Empresa Familiar del IESE. De hecho, el tejido empresarial español es muy similar al que encontramos en Europa y Estados Unidos: predominan las PYMES y son minoría las grandes empresas, con más de 250 empleados y un volumen de negocio anual superior a los 50 millones de euros. En Europa, concretamente, el 92% de las empresas tienen una facturación inferior a 2 millones de euros y menos de 8 trabajadores, según datos del Observatory of European SME.

Estas pequeñas y medianas empresas, muchas veces poco conocidas por los consumidores, son agentes clave en la mayoría de economías del mundo. Son campeonas ocultas, “hidden champions”, según la terminología que propone Hermann Simon.

“Las ‘hidden champions’ son empresas poco conocidas por los consumidores pero líderes en su sector y agentes clave en la mayoría de economías del mundo”.

¿Quiénes son los “campeones ocultos”?

El término “hidden champions” (campeones ocultos), fue acuñado por Hermann Simon, profesor de la Harvard Business School, a finales de los años 80, y se dio a conocer en el libro Hidden Champions. Lessons from 500 of the world’s best unknown companies, publicado en 1996  que se convirtió en un best seller. Unos años más tarde, en 2009, el autor publicó una versión actualizada, titulada: Campeones ocultos del siglo XXI: Estrategias de éxito de líderes desconocidos del mercado mundial.

El profesor y consultor alemán denominó “hidden champions” a las empresas que son líderes en su sector en el mercado global (número uno, dos o tres del ranking) o en su mercado local (número uno); tienen un volumen de negocio inferior a 3.000 millones de euros, y suelen tener poca notoriedad. De ahí que se consideren campeonas ocultas.

Para llegar a esta conclusión, Simon estudió qué tenían en común más de 2.000 empresas pequeñas y medianas, en general desconocidas por el gran público y líderes indiscutibles en sus sectores a nivel mundial. Si se analiza el listado de “hidden champions”, un 75% son de propiedad familiar.

Las empresas familiares, las principales campeonas ocultas

El denominador común de los campeones ocultos es su liderazgo en los mercados: todas tienen una cuota de mercado superior al 50% y su tamaño duplica al del competidor más cercano, aunque son tan discretas que a menudo solo los clientes y proveedores conocen su verdadero alcance.

¿A qué se debe esta poca visibilidad? La mayoría de estas empresas operan dentro de la cadena valor suministrando maquinaria componentes o procesos que no son visibles en el producto final que llega al consumidor, aunque su aportación es clave en las cuotas de exportación de sus respectivos países.

Los “hidden champions” tienen objetivos a largo plazo, bajo nivel de endeudamiento, poca rotación y se rigen por unos valores fuertes que definen su estilo de liderazgo. Unos rasgos que comparten con las empresas familiares, junto a la voluntad de discreción.

Para 8 de cada 10 “hidden champions”, el mayor éxito es la garantía de supervivencia de la empresa, muy por encima de los beneficios y la reducción de gastos, que aparecen en el penúltimo y el último puesto del listado de prioridades, según se explica en Campeones ocultos del siglo XXI. También las empresas familiares anteponen el legado al corto plazo, con la vista puesta en las generaciones futuras por encima de los beneficios inmediatos.

Conseguir el liderazgo global requiere mucho tiempo y, salvo algunas empresas que ya nacen siendo globales, esto raras veces se consigue en una sola generación. Es aquí donde se pone de manifiesto la importancia de pensar a largo plazo y sobre todo de tener interiorizada la voluntad de continuidad, siendo esta la máxima expresión del carácter familiar de una empresa, como ya expliqué en este post.

Según Hermann Simon, son nueve los pilares que sostienen el éxito de estas empresas y se pueden representar en tres círculos concéntricos (ver gráfico 1). En el círculo central, se sitúan los rasgos esenciales, el core de la empresa: el liderazgo y la fijación de objetivos ambiciosos. En el segundo círculo encontramos las capacidades basadas en el desarrollo de fuerzas internas como la innovación, la mejora continua, unos empleados altamente motivados y estructuras organizativas no sofisticadas. Y finalmente, en el exterior del círculo, se sitúan las oportunidades externas: el enfoque estratégico, la orientación al cliente, las ventajas competitivas y la orientación global. Profundizaremos en estas 9 características en los próximos artículos.

Gráfico 1. Las características de los “hidden champions”

Características “hidden champions”

Fuente: Hidden Champions. Lessons from 500 of the world’s best unknown companies, Hermann Simon

Un comentario

  • Cerrando un curso muy especial | Josep Tapies-Empresa Familiar

    Cerrando un curso muy especial | Josep Tapies-Empresa Familiar dice:

    […] Simon, consultor y profesor de la Harvard Business School, que nos ha permitido descubrir que muchas empresas familiares son “campeonas ocultas” de numerosas economías, entre ellas la española. Alfonso Chiner, colaborador de la Cátedra, nos ha explicado por qué es […]

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