La renuncia

El caso que se expone a continuación es ficticio, aunque se inspira en situaciones reales. Para preservar la confidencialidad, se han alterado todos los nombres y las actividades.

Caso preparado por Pilar Pérez Valenzuela, alumnae del IESE (PDG-2018) y experta en temas jurídicos de empresa familiar.


Caso 8: Las empresas de Luis Tomás

Clara era la segunda de cuatro hermanos. Había estudiado Administración y Dirección de empresas en Madrid y trabajaba en una multinacional del sector farmacéutico, en la sede ubicada en Barcelona.

Mario era el hermano mayor. Había estudiado medicina y superado el MIR con nota, y había conseguido una plaza en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, en la especialidad de traumatología.

Marcos era el tercero de los hermanos y se encontraba estudiando la carrera de Turismo en Barcelona.

Y Lara era la menor de los cuatro; tenía 15 años y todavía no había terminado los estudios de Educación Secundaria Obligatoria (ESO).

Marcos y Lara vivían con su madre, María, en el centro de Barcelona, en un piso que María había heredado de sus padres.

Luis Tomás, el padre de Clara, había fallecido hacía dos meses.

El entramado empresarial de Luis Tomás

Luis era de naturaleza emprendedora. Su principal negocio, el que le había dado los rendimientos para mantener a toda su familia y poder pagar la formación de sus hijos, era la empresa DISTRIBUTOM, S.L., una empresa dedicada a la distribución de piezas de vehículos. Además, tenía otra empresa de coworking, CORENT, S.L., que alquilaba locales, los reformaba y los realquilaba como espacios de trabajo compartido.

Y tenía una tercera empresa, CONSTRUR S.L., junto con Manuel, un compañero de la universidad, de venta de materiales de construcción: compraba los materiales y los vendía con un pequeño margen del 2%.

De todo este entramado de actividades empresariales Clara, su madre y sus hermanos tuvieron noticia cuando Luis falleció en un viaje de trabajo. Conocían, por encima, las líneas generales del negocio principal de distribución, pero Luis nunca compartió con ellos la creación de las otras empresas ni la situación del negocio principal. Luis siempre había separado la familia y los negocios.

El inventario de la herencia de Luis Tomás

Tras el fallecimiento de Luis, Clara junto con su hermano Mario tomaron las riendas de la gestión de la sucesión de su padre. Su padre había fallecido sin otorgar testamento dejando una situación financiera lejos de la aparente realidad:

  • DISTRIBUTOM, S.L. tenía deudas por importe de más de trescientos mil euros, de las cuales Luis era avalista personal;
  • CONSTRUR S.L. había pedido un préstamo de quinientos mil euros recientemente que garantizaban Luis y Manuel de forma solidaria a título personal.
  • Por otro lado, Luis tenía posiciones bancarias de saldo positivo de cerca de seiscientos mil euros y un préstamo a título personal por importe de doscientos mil euros, avalado por CORENT, S.L.
  • El saldo neto total de la masa hereditaria ascendía a un total cuatrocientos mil euros, si bien el riesgo potencial de responsabilidad para los herederos de Luis ascendía a un millón de euros.

¿Qué debían hacer los hijos de Luis? ¿Y María como esposa? ¿Qué pasaría con los bienes de Luis?

Os animamos a compartir vuestras respuestas a estas cuestiones a través de los comentarios (clicando sobre el icono que aparece más abajo) o a través de Twitter (@IFamilyBusiness).

En dos semanas, la experta Pilar Pérez Valenzuela, alumnae del IESE (PDG-2018), explicará aquí mismo cómo acaba el caso. El desenlace propuesto será solo un posible final, puesto que no hay formas correctas o incorrectas de abordar estas situaciones.

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