3. Institucionalización

Uno de los mayores riesgos a los que se enfrentan las empresas familiares es a la excesiva dependencia de las personas que ocupan los puestos clave. La conjunción de propiedad, gobierno y gestión en unas mismas personas puede conducir a una falta de “accountability” (necesidad de rendición de cuentas) y esta, con facilidad, es la causa de deterioro de la empresa cuando desaparecen esas personas o dejan de estar capacitadas para ocupar esos puestos. Saber neutralizar estos riesgos a tiempo es una de las obligaciones de todo empresario familiar y la mejor manera de hacerlo es a través de un proceso de institucionalización.